miércoles, 22 de julio de 2009

TANQUE ARGENTINO NAHUEL DL-43




-Orgullo de la industria Militar Argentina-



El Tanque NAHUEL DL 43 fue un ingenioso diseño de tanque mediano totalmente fabricado en el país en el año 1943. Este vehículo fue proyectado, diseñado y construido bajo la dirección del Teniente Coronel Alfredo Baisi, quien se desempeñaba como director del Arsenal Esteban de Luca.

Cuando se encargó a su creador el desarrollo de un tanque argentino del orden de las 35 toneladas, era muy difícil de suponer que exactamente cuarenta y cinco días más tarde estaría confeccionada en madera la primera maqueta, escala 1:1. Dos meses más tarde, el primer prototipo real ya circulaba dentro del Arsenal Esteban de Luca, donde fue presentado a las autoridades nacionales. Como la Argentina de esa época no era una nación industrializada y “Fabricaciones Militares” había sido creada solamente un año antes, no había ninguna fábrica en condiciones de producir y montar totalmente un vehículo blindado. Por ello, para la construcción del Nahuel, debieron colaborar 80 establecimientos industriales, tanto militares como civiles. Entre ellos se contaban YPF, Ferrocarriles Argentinos, el laboratorio de blindaje de barcos de la Marina y el taller de motores de la Fábrica Militar de Aviones, entre otros.
Dos días antes que en las playas de Normandía tuviera lugar la operación de desembarco más importante de toda la historia, se presentaban en Buenos Aires los primeros dos prototipos del Nahuel. Esto se llevó a cabo el 04 de junio de 1944, en oportunidad de realizarse la “Muestra de la Obra de la Revolución”. Ambos tanques Nahuel dieron por inaugurada la exposición disparando sus cañones, sor-prendiendo al público presente. En esa oportunidad, los tanques no tenían aún colocado el motor, ya que los mismos se encontraban en el Arsenal Esteban de Luca para ser probados y adaptarse al sistema de transmisión.

Nadie hubiera imaginado que solamente dos meses después de esta exposición, los 10 primeros Nahuel pasarían desfilando por la Avenida del Libertador con motivo de conmemorarse un nuevo aniversario de la proclamación de la Independencia.

La similitud de sus líneas hacen que éste sea vea similar al M4 “Sherman”, de origen americano. Esto generalizó la creencia popular de que este vehículo era una copia del M4. Si bien el tanque americano había servido como inspirador del Nahuel, éste era un diseño innovador y auténticamente nacional.
Por similitud al M 4, estaba armado con un cañón de 75 mm, como arma principal. Aunque el modelo original poseyó un cañón marca Krupp L/30, de 75 mm, luego éste fue cambiado por un Bofors de 7,5 cm, de mayor velocidad inicial y mejor acción antitanque. La ametralladora coaxial era calibre 12,7 mm y poseía, además, otras tres ametralladoras Madsen de 7,62 mm., montadas en la parte frontal de la batea. Su tripulación era de 5 hombres, aunque en las últimas versiones se anularon las ametralladoras frontales y se redujo a solamente cuatro.

Sus características técnicas eran las siguientes:

Peso 35 Ton

Motor FMA Lorraine-Dietrich 12 EB, 12 cilindros en V, 500 HP, refrigerado a agua.

Velocidad 40 Km/h

Autonomía 250 Km

Largo 6,22 m

Ancho 2,33 m

Alto 2,95 m

Blindaje Máximo 80 mm / Mínimo 25 mm

Armamento 1 Cañón 75 mm, Ametralladora Coaxial de 12,7 mm y 3 Ametralladora de 7,62 mm

Fábrica Arsenal Esteban de Luca, Pcia de Buenos Aires

Los vehículos Nahuel habían sido pintados de color marrón terroso oliva y a ambos costados de la torre tenían pintada la escarapela azul y blanca. En la parte delantera de la batea, a la altura de la primera rueda de apoyo, tenían la sigla “D.L. 43” y, un poco más atrás, la colorida figura de un tigre efectuando un salto.

Entre los avances tecnológicos de este blindado figuran: el acero especial y de muy buena calidad de su blindaje, además de su pronunciado ángulo de incidencia frontal. Otra innovación técnica, solamente igualada en la época por el tanque ruso T–34, era que la torre había sido fundida en una sola pieza. Ésta poseía un motor auxiliar que le permitía su giro en los 360 grados. El motor del Nahuel, de procedencia original francesa, había sido construido en la Fábrica Militar de Aviones.

La distribución interior era la que sigue: el conductor y el encargado de la ametralladora tenían su ubicación en la parte delantera de la batea. El segundo era, también, operador de radio. En el compartimiento de combate se ubicaba el jefe de tanque, el apuntador de cañón y el cargador. Este lugar tenía otros adelantos tecnológicos de vanguardia: poseía calefacción, extractor de gases, ventilación y comunicación interna por circuitos fonoeléctricos. Tenía también armas de mano para la autodefensa de la tripulación, como pistolas Ballester Molina y ametralladoras Halcón, todas ellas de fabricación nacional. El equipo de comunicaciones había sido diseñado según los modelos Telefunken, de origen alemán y habían sido construidos por la Fábrica Militar de Material de Comunicaciones.

La historia de esta ilusión tiene un triste final: terminada la segunda guerra mundial, y habiéndose fabricado ya 16 vehículos Nahuel, los países vencedores de la contienda decidieron desprenderse del material bélico sobrante. Es por ello que el armamento excedente, donde se incluía también todo el material rodante, se comenzó a vender a la irrisoria suma de 20 centavos de dólar (canjeable por productos de tipo agropecuario) por kilo de material bélico, cualquiera fuera. Es así que el proyecto Nahuel fue dejado de lado para ser reemplazado por los M4 Sherman americanos y el “Firefly” de origen inglés (similar al M4 pero con cañón de 76,2 mm). Así se abandonó este proyecto auténticamente nacional y ya reconocido por la prensa del mundo entero. De los 16 vehículos originales quedaban en la fuerza, en el año 1950, aún trece vehículos. Todos ellos fueron dados de baja para los años ´60 y su triste final lo encontraron en los desarmaderos de la provincia de Buenos Aires, vendidos como chatarra.

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